En Cuqui Reborn, uno de los encargos más especiales que recibimos es el de recrear bebés reales a partir de fotos.
Es una experiencia emocional, delicada y profundamente humana. Muchas de nuestras clientas quieren revivir el recuerdo de sus hijos cuando eran bebés, regalarle una muñeca a una abuela o simplemente capturar un instante de ternura que ya no se repetirá. Y ahà empieza nuestra labor más bonita.
ÂżCĂłmo lo hacemos? Paso a paso
1. SelecciĂłn del kit
Empezamos observando atentamente las fotografĂas del bebĂ© real. Nos fijamos en la expresiĂłn, la forma del rostro, los pliegues de las manos o el tamaño de la cabeza. Buscamos entre nuestros kits el que más se asemeje, y si es necesario, lo comparamos con la clienta para elegir juntas el molde perfecto.
2. ElecciĂłn de tonos
Cada bebé tiene su propia gama de colores en la piel. Algunos más rosados, otros más pálidos o con tonos oliva. A partir de la foto, mezclamos pigmentos especiales para Reborns y creamos una paleta única para ese bebé.
3. Pintura capa por capa
La piel no es un solo color. Por eso trabajamos en capas finĂsimas: tonos rojizos, tonos frĂos, transparencias, venitas... Cada capa debe secarse y fijarse al horno antes de aplicar la siguiente. AsĂ conseguimos un efecto tridimensional lleno de vida.
4. Detalles personalizados
Reproducimos lunares, marcas de nacimiento, cejas claras o gruesas, pequeñas arrugas, lanugo facial, uñas delicadas… Nos fijamos en todo. Porque son esos pequeños detalles los que hacen único a un bebé. Y por tanto, a su Reborn.
5. Injerto de pelo realista
El cabello se injerta uno a uno, respetando el patrón natural del bebé real. Puede ser lacio, rizado, claro o castaño. Y se sella por dentro para evitar que se desprenda con el tiempo.
6. Montaje final
El cuerpo se rellena con ecovidrio y miraguano para simular el peso real del bebé. Ajustamos con bridas para permitir movimiento, colocamos el pañal, ropa, y al final... esa foto se convierte en una realidad tangible.
Una experiencia para siempre
Recrear un bebĂ© real es mucho más que un reto artĂstico. Es una forma de capturar el amor, la nostalgia y la belleza de un instante que no volverá. Y hacerlo con respeto y cariño es nuestra mayor prioridad.
